Dra Zul Contreras (Zul Cont)

“Según el anteojo que se use y el ojo que lo mire”, de Drazulcont

In Uncategorized on abril 27, 2013 at 4:10 pm


obelisco en construcción   

                           A quien corresponda.

                          Tanto lío en la política no da tranquilidad a nadie. Mareados, embotados, confundidos, locos estamos de tanto escuchar y leer frase y contrafrase, dicho y contradicho, ofensa y contra ofensa.  Un ejemplo: pocos comprenden el tema de la “democratización de la justicia”, pero todos opinan como jurisconsultos. Todos hablan de una actriz y su vida conyugal, mientras por otro lado se destapó una enorme olla de lavado de dinero y fuga de capitales de la cual nadie se hace cargo y todos acusan, recusan, sin pruebas, con mañas y patrañas.  Medio país habla de temas que no entiende, que supone que sabe muchísimo  y que no hace absolutamente nada para cambiarlo.

             No todo está tan mal ni todo está tan bien. Hay exageraciones del oficialismo y de la oposición, manipulaciones noticiosas, argumentos comprados y editoriales interesadas en orientar a los lectores hacia  un lado o hacia otro de la política. La gente que lee, en el mejor de los casos si lee, lo hace según esté su estómago  y su bolsillo. No hay objetividad desde el emisor ni desde el receptor de la noticia.

            Por ejemplo, en la foto de Buenos Aires que ilustra esta reflexión, se puede observar una construcción o un derrumbe, según quien la mire; seguramente, un europeo ex combatiente pensará que hubo un bombardeo y un americano pensará en una edificación.  Otro ejemplo, si se ve un relámpago, se sabe que vendrá el trueno, dado que la luz es más rápida que el sonido; esto es una obviedad y es un hecho objetivo para todos, salvo para el ciego o para el sordo…

              Empíricamente, los sentidos nos arman una realidad a cada uno. Para los K es una; para los No K es otra; para algunos medios de comunicación es una; para otros, es otra; para mí, es una y para Ustedes es otra. Así que no hay una sola realidad sino tantas realidades como historias vividas y relatadas haya en este mundo.

             La soberbia hay que dejarla de costado: muéstrenme que es distinto a como yo pienso con HECHOS CONCRETOS, con PRUEBAS, con PLANES, con PROYECTOS bien delineados, que puedan cambiar esta realidad, la mía, y entonces pensaré distinto, quizás, como Ustedes piensan ahora. Mientras tanto NO AGREDAN a quien piensa diferente, porque MI REALIDAD  -que no es la de Ustedes- no ha cambiado. ABSTÉNGANSE de PREPOTEAR Y AVASALLAR con sus OPINIONES COMPRADAS  porque las mías no las vendo,  SEÑOR SOBERBIO Y SEÑOR CORRUPTO. 

     Drazulcont

 

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