Dra Zul Contreras (Zul Cont)

“Pacta sunt servanda: lo pactado obliga”, de Zulma Contreras.

In Derecho civil on agosto 10, 2011 at 11:07 pm

“Pacta sunt servanda” es una expresión latina, que significa “lo pactado obliga”, expresando que toda convención debe ser fielmente cumplida por las partes de acuerdo con lo pactado. Se trata de un principio básico del derecho civil, en materia de contratos, y del derecho internacional.

El Código Civil de la República Argentina expresa en el Capítulo VI “Del efecto de los contratos”, en su art. 1197: “Las convenciones hechas en los contratos forman para las partes una regla a la cual deben someterse como a la ley misma”.

En la actualidad, se ha introducido entre los principios fundamentales del Derecho Internacional y del Derecho civil de cada Estado, para proporcionar seguridad jurídica. Su significado reside en que lo acordado por las partes contratantes haciendo uso de la autonomía de su voluntad debe cumplirse entre ellas como si fuera una ley, y de caer en el incumplimiento la parte perjudicada puede demandar judicialmente, ya sea su cumplimiento, o la indemnización de los daños y perjuicios provodados.

“Pacta sunt servanda” es un principio relativo (no, absoluto), porque la autonomía de la voluntad y la buena fe que inspiran este principio no se dan en los contratos de adhesión en los cuales una de las partes solo adhiere (sin discusión)a la propuesta que otro le hace. De todos modos, se dictaron leyes en defensa del consumidor para evitar abusos provenientes de la ejecución de ese tipo de contratos.

En los contratos laborales no se aplica este principio, excepto en algunos casos de prestación de servicios que se rigen por el derecho civil, porque es necesario que existan partes en igualdad de condiciones al momento de estipular los derechos y obligaciones. El contrato laboral se rige por normas de orden público; por eso no se aplica este principio; y en caso de contraposición de normas contractuales y legales serán aplicables las más favorables al trabajador. Es acordable algunos modos de desempeñar tareas, u horarios o lugares de trabajo, pero jamás podría ser acordable la renuncia de un derecho (vacaciones, por ejemplo) surgido de la ley de orden público.

El principio “Pacta sunt servanda” tiene sus límites, estableciendo excepciones al mismo; es decir, este principio en virtud del cual los contratos valen como ley entre las partes, señalado en el artículo 1197 de Código civil argentino, tiene excepciones formuladas como teorías: abuso del derecho, lesión e imprevisión:

a) La teoría del abuso del derecho (art. 1071 C.C. argentino): “El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún acto.
La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considerará tal al que contrarie los fines que aquélla tuvo en mira al reconocerlos o al que exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres”

b) La teoría de la lesión (art. 954 Cód. Cit): “Podrán anularse los actos viciados de error, dolo, violencia , intimidación o simulación. También podrá demandarse la nulidad o la modificación del os actos jurídicos cuando una de las partes explotando la necesidd, ligereza o inexperiencia de la otra, obtuviera por medio de ellos una ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación. Se presume, salvo prueba en contrario, que existe tal explotación en caso de notable desproporción de las prestaciones.
Los cálculos deberán hacerse según valores al tiempo del acto y la desproporción deberá subsistir en el momento de la demanda. Sólo el lesionado o sus herederos podrán ejercer la acción cuya prescripción se operará a los cinco años de otorgado el acto. El accionante tiene opción para demandar la nulidad o un reajuste equitativo del convenio, pero la primera de estas acciones se transformará en acción de reajuste se éste fuere ofrecido por el demandado al contestar la demanda.”

c) La teoría de la imprevisión (Art. 1198 Cód. Cit.):”Los contratos deben celebrarse, interpretarse y ejecutarse de buena fe y de acuerdo con lo que verosimilmente las partes entendieron o pudieron entender, obrando con cuidado y prevision. En los contratos bilaterales commutativos y en los unilaterales onerosos y commutativos de ejecución diferida o continuada, si la prestación a cargo de una de las partes se tornara excesivamente onerosa, por acontecimientos extraordinarios e imprevisibles, la parte perjudicada podrá demandar la resolución del contrato. El mismo principio se aplicará a los contatos aleatorios cuando al excesiva onerososidad se produzca por causas extrañas al riesgo del contrato. En los contratos de ejecución continuada la resolución no alcanzará a los efectos ya cumplidos. No procederá la resolución, si el perjudicado hubiese obrado con culpa o estuvierse en mora. La otra parte podrá impedir la resolución ofreciendo mejorar equitativamente los efectos del contrato”.

Dra. Zulma Contreras
abogada